Origen y antecesores de la familia Lagomazzini


Origen del apellido

Lagomazzini es la italianización de Lagomarsini (plural de Lagomarsino) que se aplicó al apellido de Filippo Lagomarsino Orcese cuando éste llegó a España a principios del siglo XIX, pasando a llamarse Felipe Lagomazzini.

El apellido Lagomarsino es un topónimo que toma su nombre de la localidad del mismo nombre, en el valle de Fontanabuona (en la región de Liguria). Originalmente, este apellido estaba presente en dicho valle de Fontanabuona, extendiéndose después al Tigullio y a toda la costa entre Génova y Camogli, incluyendo el valle del Recco.

Variantes italianas por las que se puede encontrar a un Lagomarsino son: Lagomarfino, Lagomarsini o Lagomarfini (plurales), Lagomasino, Lagomassino, Lagomarcino, Lagomarzino y Lago Marsina. En latín: Lacomarino, Lacumarcino, Lacumarcina, Lacumarcinaei y Lacumarcinaeus.

Lagomarsino

El pueblo de Lagomarsino pertenece a Lumarzo, un municipio disperso —dentro del término de la actual ciudad metropolitana de Génova— que comprende un área de 25,51 km cuadrados y que está formado por treinta y tres pequeñas localidades con 1.505 habitantes en total según el censo de 2017.


Lumarzo (Lumarsu o Lûmarso en ligur) deriva del latín Locus Martius, que significa Boscaje de Marte, lo que hace pensar que en esta zona existió algún templo consagrado a dicho dios romano con un pequeño bosque a su alrededor. Lumarzo aparece citado por primera vez como Limarce en un documento del año 1100 —conservado en el Archivo del Estado de Génova— figurando como propiedad de la familia Malaspina y después de los Fieschi di Lavagna, quienes en 1198 la cederían a la República de Génova. En dicho documento Lumarzo es un pequeño feudo de 23 habitantes situado en la frontera entre el condado de Lavagna y el territorio de Génova, sobre un bosque de castañas.

En el caso de Lagomarsino, el nombre podría derivar de la palabra ligur lagö (una especie de lucertolone o lagarto) y de Marsus o Marso, hijo de la hechicera Circe según la mitología, quien también daría nombre al pueblo marso que en época romana habitaba en la Italia central y cuyos miembros, de acuerdo con el mito, eran capaces de curar la mordida de reptiles venenosos.

Lagomarsino está a una distancia de 1,8 km de Lumarzo y a 23,4 km de Génova, se encuentra a una altura de 240 metros sobre el nivel del mar y tiene un total de 79 habitantes según el censo de 2017.

Lagomarsino
Lagomarsino
Iglesia de San Antonio Abad
              (Lagomarsino)

Imágenes antiguas de Lagomarsino (visto desde el oeste y desde el este, respectivamente) y de la fachada de la iglesia de san Antonio Abad, único templo de la localidad.

El pueblo cuenta con sólo veintiséis edificios, dándoseles uso a veinticinco de ellos: nueve son viviendas —tanto unifamiliares como colectivas— y los dieciséis restantes están destinados a un uso productivo, comercial o de otro tipo. Destaca la iglesia de san Antonio Abad, junto a cuya fachada, en el exterior, hay desde el 30 de julio de 1944 una bomba de la Segunda Guerra Mundial que lanzó un bombardero angloamericano sobre la zona de Lumarzo y no explotó, y en cuyo presbiterio se custodia una pintura anónima del siglo XVI que representa a los santos Santiago, Juan Bautista, Felipe y Antonio Abad.

Lagomarsino
Iglesia de San Antonio
              Abad(Lagomarsino)

Fachada de la iglesia de san Antonio Abad en la actualidad, con la bomba en el lateral de la misma.


Los primeros Lagomarsini en fuentes escritas

Es sólo al inicio del siglo XV cuando se hacen frecuentes las concesiones de títulos a personas y familias no provistas de feudo. La cierta demora en la familia Lagomarsino, que lo consiguió en el siglo XVI (1528), viene a confirmar cómo nos encontramos ante una casa que supo legítimamente ascender por derecho sus armas al rango de nobles.

El hecho de que se le conozca su origen ligur, indicado en los textos históricos de la Liguria, revela cómo la familia sintió la necesidad de vincular su nombre al del territorio del que era oriunda, con el fin de perpetuar su fasto, su gesta y su valor.

Una o más cepas de Lagomarsini se trasladaron a Génova. Los primeros Lagomarsini notables de los que se tienen noticias en la ciudad datan de la década de 1480, época en la que gobernaba el dux Paolo Fregoso, una figura siniestra que desencadenó una turbulenta situación política en la República. Las circunstancias provocaron que en 1487 “los principales genoveses” —según la enciclopedia Los héroes y las maravillas del mundo compilada entre 1854 y 1856 por Diego de Mora y Casarissa—, esto es, las principales familias genovesas, determinaran volver a poner Génova bajo la dominación del duque de Milán. Entre los nombres que se encuentran en el juramento de fidelidad al duque milanés (1488) están Benedetto, Girolamo, Ambrogio, Filippo, Francesco, Giacomo-Bartolomeo y Pandolfo Lagomarsino.

Gian Galeazzo
              Sforza

Retrato de Gian Galeazzo Sforza, sexto duque de Milán, por Leonardo da Vinci (ca. 1483).


Lagomarsini en Génova a finales del siglo XV y principios del XVI

En el Archivo del Estado de Génova se conservan contratos de aprendices firmados ante notario entre los años 1451 y 1530, en los cuales siempre aparecen al menos tres tipos de intervinientes: quien dispone al joven que va a aprender y costea su adiestramiento, el maestro que lo acepta en su taller y el propio joven aprendiz.

En este archivo se pueden localizar contratos como el firmado el 12 de octubre de 1510 por el artesano Pandolfo Lagomarsino, “hijo de Genuino”, que disponía a su hijo Genuino Lagomarsino a las órdenes de Jacopo Cazelle para aprender el oficio de tejedor. O también el firmado días después —9 de noviembre— por Andrea Lagomarsino di Recco (es destacable la incorporación del topónimo Recco al apellido), “hijo de Giovanni Battista”, que disponía a su hijo Giovanni Battista Lagomarsino a las órdenes de Giovanni Maleo di Castiglione para aprender igualmente el oficio de tejedor.

Curioso es el caso del farmacéutico Angelo Lagomarsino, “hijo de Giovanni”, el 12 de mayo de 1497, quien dispone a un joven de otra familia llamado Giovanni Assereto —apellido proveniente del valle del Recco, al igual que Lagomarsino— para que aprendiera el oficio de tejedor bajo las órdenes de Marco Vavassori di Arquata.

El médico Giacomo Lagomarsino

Giacomo Lagomarsino fue un doctor —miembro del colegio médico de Génova desde el año 1484— muy afamado en su tiempo e incluso en épocas posteriores por su tratado Opus de morbo Gallico (ca. 1505) sobre la sífilis, una enfermedad entonces poco conocida, en el cual estudiaba su carácter y naturaleza e introducía el uso de la unción de mercurio en su tratamiento.

Opus de morbo
              Gallico

Portada de Opus de morbo Gallico.

Descargar Opus de morbo Gallico [PDF - 7,6 MB]

En su Opus de morbo Gallico, Lagomarsino afirma que antes de 1494 la sífilis no se conocía en Italia, y que su primera aparición en la Liguria tuvo lugar en el momento en que el rey Carlos VIII de Francia tomó posesión del reino de Nápoles, siendo introducida por los soldados franceses (de ahí su nombre: morbo gálico, mal francés).

Dicho tratado sería alabado por otros prestigiosos doctores como Johannes Antonides van der Linden (1609-1664), Jean-Jacques Manget (1652-1742), Jean Astruc (1684-1766), Salvatore de Renzi (1800-1872) o Giovanni Antonio Mongiardini (1760-1841). Este último, en un informe sobre el estado de las ciencias físicas en la Liguria pronunciado el 15 de diciembre de 1803 en el Instituto Nacional Ligur, llegó a destacar que el tratado de Lagomarsino “merece ser leído y consultado incluso tres siglos después de haberse publicado”.

Giacomo murió el 15 de febrero de 1521, y está enterrado en la iglesia de Santa Maria di Castello de Génova. En su lápida reza el siguiente epitafio:

DOMINO JACOBO LACVMARCINO
ARTIVM ET MEDICINAE DOCTORI
ET SVCCESSORIBVS
CVM REDDIDERINT CONCESSA NATVRAE
MCXXI DIE XV FEBRUARII

Santa
              Maria di Castello (Génova)

Santa Maria di Castello (Génova).

La obra De morbo Gallico sería impresa por primera vez en 1532 —después de la muerte de Giacomo— por Bernardino Silva en Turín (Italia). Hoy se conservan copias en las siguientes bibliotecas:

  • Biblioteca Nacional de Medicina de Bethesda, Maryland (Estados Unidos).
  • Biblioteca de la Universidad de Glasgow (Reino Unido).
  • Biblioteca Wellcome de la University College de Londres (Reino Unido).
  • Biblioteca Oliveriana de Pesaro (Italia).
  • Biblioteca Apostólica Vaticana (Ciudad del Vaticano).
  • Biblioteca Nazionale Marciana de Venecia (Italia).

Como la familia Lagomarsino estaba adscrita al albergo de la familia Cattaneo desde el año 1528, sus miembros tenían que adoptar el apellido de dicho albergo, y posiblemente ése fue el motivo por el que Giacomo aparece en este tratado como Giacomo Cattaneo Lagomarsino. Hoy, de hecho, es más conocido como Giacomo Cattaneo.


La adscripción de los Lagomarsini al albergo Cattaneo (siglo XVI)

Albergo es el nombre usado en el período medieval para indicar una especie de consorcio de familias nobles unidas por vínculos de sangre o de intereses comunes. Estas familias se apoyaban económica, política y militarmente unas a otras, y en muchas ocasiones residían en palacios vecinos y asistían a las mismas iglesias.

Los alberghi se desarrollaron principalmente en las regiones italianas de Piamonte y Liguria en los siglos XIII y XIV. Con el tiempo fueron desapareciendo, pero en 1528, tras la expulsión de los franceses por parte del almirante Andrea d’Oria y la recuperación de la independencia genovesa, se reformó el gobierno de la ciudad: se creó el Maggior Consiglio della Repubblica di Genova (un órgano político), y las familias dotadas de derechos políticos —aquellas que podían participar activamente en la toma de decisiones públicas— se agruparon en veintiocho alberghi (veintitrés ya existentes desde la época medieval, y cinco nuevos creados para la ocasión) con el fin de proteger su poder y mantener la estabilidad social.

La familia Lagomarsino, que era una de estas familias, se adscribió al XXII albergo, el de la familia Cattaneo, junto con otras diecisiete familias (Bava, Borrelli, Bozzini, Canessa, Carizia, Chiavari, Foglietta, Lasagna, Lazzari, Leccavela, Oliva, Pietra, Riccoboni, Stella, Tagliacarne, Vento y Zerbino), entrando así a formar parte de la nobleza genovesa.

Génova
              y Lagomarsino en un mapa del siglo XVI

Génova y Lagomarsino en un mapa del siglo XVI.

Aunque el 10 de marzo de 1576 se promulgarían en la iglesia de Santa Cruz de Génova las nuevas leyes de la República que abolían la institución del albergo —recuperando así las familias nobles sus apellidos originales—, los Lagomarsini mantendrían su poder político. Tal es así que en 1613 se nombraría cónsul a Giovanni Giacomo Lagomarsino (Giovanni Brancaccio habla en su obra Nazione genovese de las dificultades que éste tuvo que afrontar durante la crisis del seiscientos), y más de un siglo después Giovanni Tommaso Lagomarsino (nacido el 30 de abril de 1773) figura en la lista de familias nobles pertenecientes al Maggior Consiglio della Repubblica di Genova, órgano que se mantuvo vigente hasta la llegada de Napoleón en 1797.


Lagomarsini en el siglo XVIII: antecesores de los Lagomazzini

El Lagomarsino del que descienden todos los Lagomazzini se llamaba Filippo Lagomarsino Orcese (Felipe Lagomazzini), y llegó a España a principios del siglo XIX.

Felipe y sus ancestros directos vivieron en Pieve Ligure, localidad costera dentro de la actual ciudad metropolitana de Génova, a 21,1 km al sur de Lagomarsino, que comprende un área de 3,56 km cuadrados y cuenta con 2.544 habitantes según el censo de 2015.


Pieve Ligure

En realidad, Pieve Ligure es una denominación reciente. Hasta el siglo XX este pueblo se llamaba Pieve di Sori (A Ceive de Söi en ligur), por ser una pedanía del municipio de Sori. Para evitar confusiones con la propia Sori, por Real Decreto de 1 de septiembre de 1920 se le cambió el nombre a Pieve Ligure, con lo cual se indica su pertenencia a la región de la Liguria.

Mapa de Sori.
              Matteo Vinzoni (1773)

Mapa de Sori. Matteo Vinzoni (1773).

En cuanto al término Pieve (Ceive en ligur), que significa Iglesia, se refiere a la iglesia parroquial de san Miguel Arcángel, una de las más antiguas de la Liguria, en torno a la cual se desarrolló este núcleo poblacional. Fue edificada hacia el año 1000 sobre un templo romano —se conservan algunas columnas— y su aspecto actual es producto de su reconstrucción en 1537 y posteriores modificaciones, siendo consagrada en 1749 por el entonces arzobispo de Génova monseñor Giuseppe Maria Saporiti. Su interior alberga una urna con la sangre y los huesos del mártir san Ródano —legionario romano que perteneció a la legión tebana, compuesta en su totalidad por soldados cristianos que, por serlo, fueron masacrados—, así como otra urna romana datada a finales del siglo I o principios del II con una oración a los Manes —dioses familiares, protectores del hogar en la mitología romana— que precede al epitafio de Servilia Restituta, y que fue hecha por su esposo, Aulo Servilio Filodoxo, ambos probablemente libertos (esclavos romanos liberados).

Iglesia
              parroquial de san Miguel Arcángel en Pieve Ligure

Iglesia parroquial de san Miguel Arcángel en Pieve Ligure, con la ciudad de Sori al fondo.

El primer documento oficial en el que se menciona a Pieve Ligure (figurando como Pieve di Sori) data de 1143, y es un decreto por el cual el arzobispo de Génova, cardenal Siro de Porcello, establece las normas para la atribución y la distribución de los diezmos de las aceitunas entre San Miguel y otras iglesias.

Los ancestros de Felipe Lagomazzini

La familia de Felipe Lagomazzini estaba vinculada a Pieve Ligure desde hacía generaciones. En el archivo de la iglesia parroquial de san Miguel Arcángel se conserva abundante información de la familia Lagomarsino, así como una reproducción de la época del escudo familiar que puede verse a continuación:

Escudo de la
              familia Lagomarsino en el archivo de la iglesia de san
              Miguel de Pieve Ligure

Escudo de la familia Lagomarsino en el archivo de la iglesia de san Miguel de Pieve Ligure.

Angelo Lagomarsino fue el bisabuelo de Felipe. Se casó el 10 de agosto de 1721 con Maddalena Benvenuto.

Antonio Lagomarsino —hijo de los anteriores— fue el abuelo de Felipe. Se casó el 22 de agosto de 1746 con Angelica Barbagelata (nacida el 6 de agosto de 1725).

Domenico Lagomarsino —hijo de los anteriores— fue el padre de Felipe. Se casó el 13 de febrero de 1786 con Teresa Orcese (nacida el 1 de marzo de 1755). El matrimonio tendría dos hijos: Catalina (nacida el 4 de julio de 1787) y el propio Felipe (nacido el 31 de julio de 1790).

Más tarde, Domenico se casaría en segundas nupcias el 17 de agosto de 1796 con Cecilia Migone (nacida el 30 de septiembre de 1764), con quien tendría otro hijo: Fortunato (nacido el 14 de julio de 1807).

De esta forma, Felipe dejaría a familia en Italia cuando emigró a España.

La migración de genoveses a Cádiz

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, la ocupación napoleónica creó la República de la Liguria, integrada dentro del Imperio francés. La invasión fue muy dura, obligando a los genoveses a emplear el francés en sus comunicaciones oficiales y a pagar grandes tributos al servicio del Imperio. En la misma época, Cádiz se mostraba sin embargo como una ciudad ilustrada y cosmopolita gracias al comercio con América, que requería todo tipo de servicios. Y ésta fue seguramente una de las causas más importantes de la fuerte emigración de los ligures a Cádiz, según indica Julio Pérez Serrano en su obra La población gaditana a fines del Antiguo Régimen (1989).

Panorámica de Cádiz en el siglo XVIII (dibujo)

Panorámica de Cádiz en el siglo XVIII. Dibujo.

En la Matrícula de extranjeros de 1791 (leg. 98) conservada en el Archivo Histórico Municipal de Cádiz estaban registrados 4.646 extranjeros, de los cuales 2.440 —más de la mitad— eran de origen italiano. Serrano, además, especifica que de esos 2.440 italianos concretamente 1.380 eran ligures. La regulación de los extranjeros en España fue decretada en la Real Cédula del 20 de julio de 1791, la cual daba una serie de instrucciones para su asentamiento: “Aquellos que tengan intención de quedarse en el reino como residentes y súbditos de S.M. jurarán fidelidad sujetándose a las leyes y prácticas de estos Reynos, renunciando […] a todo fuero de extranjería, y a toda relación, unión y dependencia del País en que nació, prometiendo no usar de la protección de él, ni su Embajador, Ministro o Cónsules”. Asimismo, “no podrán exercer las artes liberales, ni oficios mecánicos en estos Reynos sin avecindarse, y por consecuencia no pueden ser Mercaderes de vara ni vendedores por menor de cosa alguna, Sastres, Modistas, Peluqueros, Zapateros, ni Médicos, Cirujanos, Arquitectos, etc., a menos que preceda licencia o mandato expreso de S.M., comprehendiéndose en esta prohibición la de ser criados y dependientes de vasallos y súbditos del Rey en estos Dominios”.

Así, Cádiz acogió a un gran número de genoveses. Y no sólo la capital sino también otros pueblos de la provincia como por ejemplo Sanlúcar de Barrameda, adonde fue a parar Felipe Lagomazzini.